El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Al progresar, la endometriosis daña la anatomía de la pelvis y los órganos genitales, dificultando la procreación. La infertilidad, el dolor y la presencia de quistes de ovario (endometriomas) constituyen las formas de presentación más frecuentes de esta enfermedad.

El primer síntoma, casi siempre es el dolor. Se presenta por lo general en la adolescencia y puede ser discapacitante (cuando impide el estudio, el trabajo o la vida social). Con mayor frecuencia comienza antes de la menstruación y se alivia a lo largo de la misma. No obstante, puede presentarse sólo durante o hacia el final de la menstruación. Se caracteriza por presentarse en mujeres que hasta antes no tenían dolor, y aumentar progresivamente de intensidad con el correr del tiempo. Corresponde acá destacar que el dolor menstrual severo no es normal y exige la consulta al especialista. Al dolor menstrual se lo denomina “algomenorrea” y es una forma de “dismenorrea” (menstruación anormal).

Cuando la enfermedad se extiende a lo largo y ancho de la pelvis, el dolor se hace crónico, permanente. Si la localización es baja, contactando la vagina, suele hacerse presente durante las relaciones sexuales, causando lo que en medicina se denomina “dispareunia” (dolor durante o después del coito vaginal).

La infertilidad es otro cuadro crítico, y puede presentarse con o sin dolor. Debido a las alteraciones inmunohistoquímicas antes mencionadas, el medio ambiente en el cuál deben madurar los óvulos para poder ser fertilizados no es el óptimo. Ello significa que aunque haya ovulación, por causas no del todo claras, no se logra el embarazo. En los casos mas avanzados, se dañan las trompas y/o se forman adherencias que impiden que los óvulos sean captados por las mismas durante la ovulación. Cuando afecta los ovarios, estos pueden dañarse, tanto por la progresión de la enfermedad que reemplaza al tejido normal por tejido enfermo, como por las cirugías que deben realizarse para extirpar los quistes endometriósicos.

Se llama dispareunia al dolor al mantener relaciones sexuales. Se presenta en mujeres que tienen endometriosis de localización baja en la pelvis, que compromete la vagina.

Otros síntomas pueden incluir la fatiga, defecaciones dolorosas durante los periodos menstruales, dolor en la parte baja abdominal, espalda, diarrea y/o estreñimiento, y otros trastornos intestinales durante la menstruación. Sin embargo algunas mujeres con endometriosis no tienen síntomas y se las detecta en controles ginecológicos de rutina.

A veces, en casos excepcionales, la enfermedad se ha encontrado en las fosas nasales o en los pulmones (que sangran con la menstruación). En la pelvis, en los grados más severos de la enfermedad, se puede afectar el intestino grueso (rectosigma). En ciertas regiones del mundo son muy frecuentes los nódulos de endometriosis que se ubican entre la vagina y el recto, muy dolorosos.

La intensidad del dolor no está necesariamente relacionada con la extensión de la enfermedad, ya que escasa endometriosis puede dar mucho dolor, y una endometriosis severa puede dar pocos o ningún síntoma. Por otra parte, no todas las mujeres con endometriosis son infértiles aunque, en general, las portadoras de esta enfermedad tienen su fertilidad disminuida.
Somos un grupo de Profesionales de la salud, que estamos interesados...
Comuníquese con
nosotros y le esta-
remos respondiendo
a la brevedad.
El primer síntoma, casi siempre es el dolor. Se presenta por lo general en la adolescencia y puede ser discapacitante (cuando impide el estudio, el trabajo
o la vida social)
.